dormir solo para los pequeños

Rutinas y métodos para que los niños duerman solos

El sueño es una de las rutinas fundamentales que los niños comienzan a adquirir cuando son pequeños. A la hora de establecerla, se nos pueden plantear algunas dudas sobre qué hacer: ir a su lado si llora, dar agua para que se tranquilicen, ir al baño muy frecuentemente, “invitarles” a venirse a nuestra cama… De la misma forma que hemos enseñado otras rutinas, podemos  enseñarles a dormir en un mismo sitio, a una misma hora y de una misma forma, para que nuestros hijos sepan qué tienen que hacer.

El gran reto de dormir solo

Os vamos a dar algunas claves muy importantes a tener en cuenta para conseguir esta rutina.

  • “Es el momento de dormir”. Las rutinas se aprenden mejor si las “separamos” unas de otras, de forma que, después de cenar y de las rutinas de aseo, vamos a eliminar todos los elementos relacionados con el baño o la comida (por ejemplo, si se da un biberón antes de acostarse, se realizará en una habitación distinta de donde duerme) o el ocio (no se cogen los juguetes aunque estén en la misma habitación). Por el contrario, se asociará a este momento una luz más baja, tranquilidad, una menor actividad y contacto físico, su una cama y su almohada, su peluche “de dormir”, etc.
  • Ritual para irnos a la cama. Es importante elegir un mismo “ritual” a seguir todos los días, incluyendo las acciones que consideremos oportunas: un beso, desearles buenas noches, caricias… siempre que sea breve y esté a nuestra disposición.
  • Elige los elementos que le van a acompañar durante la noche. Puede ser un muñeco, un objeto móvil…o un chupete en niños pequeños, si lo utilizan. Nunca utilizar un juguete electrónico ni audiovisual, Tablet o móvil.
  • Otorgar seguridad, en los pequeños logros. Los primeros días de la adquisición de esta rutina, es conveniente acercarnos cada cierto tiempo a observar que todo “está bien”. Además, de esta forma, saben que “estamos ahí” y garantizamos su seguridad. Cuando estén enfermos o tengan necesidades que no pueden satisfacer por ellos solos, les atenderemos en todo lo necesario.
  • Ir eliminando las ayudas prestadas. Todo aquello que excede lo imprescindible: dormir con ellos, pasearlos en la silla, meterlos en nuestra cama… puede llegar a convertirse en una dificultad según vaya pasando el tiempo. Siempre que observemos que estas ayudas están “de más”, debemos ir eliminándolas progresivamente.
  • Evitar las conversaciones por la noche. Existen estrategias de resultado inmediato que implican desventajas a largo plazo, como son: explicarle, una y otra vez, por qué debe dormir solo o por qué no tiene que tener miedo aportando numerosas justificaciones.
  • No mostrar enfado ante su insistencia y peticiones. Los niños aprenderán qué hacer para “ponerte de los nervios” y hacer más probable que cedas a sus peticiones y/o duermas con él. Es muy importante saber que si cedemos y llevamos a cabo aquello que nos piden, el resultado será un incremento de su resistencia, lo que hará más difícil que se afiance la rutina.
  • Ve un paso por delante. El hecho de conseguir que nuestros hijos “duerman solos” implica una gran cantidad de energía y tiempo por nuestra parte. Es importante ser conscientes de ello y facilitarnos algún momento de “descanso o desconexión” a lo largo del día si nos resulta posible, para llevar a cabo las pautas de forma firme durante la noche (haciendo siempre lo mismo en las mismas situaciones). Se recomienda iniciar el procedimiento al inicio de un fin de semana o en vacaciones.
  • Refuerza cada mañana. Siempre que se despierte en su cama y haya dormido solo, aunque haya tardado en dormirse y/o haya hecho peticiones, tendremos que reforzarle su conducta para afianzarla lo antes posible.
  • Ser conscientes de la finalidad positiva de este aprendizaje. Tenemos que conseguir que nuestros hijos aprendan mediante esta rutina que no hay nada malo en la noche ni en dormir solo en su habitación, que es algo deseable y valorado por nosotros para conseguir un mejor descanso, más seguro e independiente, y que vamos a seguir dándole cariño y atención en otros momentos del día.

Dpto. de Orientación del Colegio Mayol

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